Una vivienda de nueva construcción, pensada para llenarse de familia, donde una mecedora Stickley antigua le da todo el contraste a la decoración.
Una casa blanca y radiante en Toronto

Se me hace raro, a las puertas del verano, ver casas en latitudes norteñas (esta está al parecer en Toronto) por las que se cuelan paisajes nevados a través de esas grandes cristaleras. Está claro que el blanco aquí juega el papel esencial de proyectar la escasa luz natural -pocas horas, luz tamizada por las omnipresentes nubes- y por eso los colores más oscuros se reservan para crear espacios más «teatrales». Mira el aseo con su papel de Schumacher y verás de qué te hablo. Una maravilla. Can incluido.





