Una casa de estilo rústico en Montana y una antigua mecedora Stickley

Una vivienda de nueva construcción, pensada para llenarse de familia, donde una mecedora Stickley antigua le da todo el contraste a la decoración.

Espejos con rayos de sol












 

Sobre un fondo liso o con papel pintado; presidiendo el salón desde la chimenea o deslumbrando sobre el cabecero en el dormitorio; de madera, metal o resina; vintage (preferiblemente, claro) o recién salidos de fábrica; con espejo normal o cóncavo; circulares, ovalados o en forma de estrella; grandes o pequeños; en color natural o pintados… estos espejos están a la última!!! Yo llevo detrás de uno un buen tiempo, pero mientras tanto ya han caído dos relojes de este estilo ;)… En fin, seguiré buscando hasta dar con él. Mientras, os dejo un montón de ideas de todo tipo y condición para que vayáis entrando en materia.

Fotos: 1. Noah Webb 2. Pottery Barn Kids 3. Jeffers Design Group 4. Kwinter and Company 5. Robyn Karp Interiors 6. Robert Passal via Habitually Chic 7. Kenneth Brown 8., 9. Robyn Karp Interiors 10. Joanna Henderson 11. Frances Janisch 12. Alda Pereira 13. Vintage&Chic

Vintage & Chic Tienda

Buen finde

Una foto de esta primavera que parece de otoño y que promete tormenta… Aquí estamos mi hija Adriana y yo en una de las mil paradisíacas playas de Llanes de cuyo nombre no consigo acordarme…

Las Ghost Chairs (Louis, Victoria, Lou Lou) – Philippe Starck








Tres eran tres las hijas de Elena… Bueno, en esta ocasión, las tres eran buenas. Se trata de las sillas de la serie Ghost (fantasma): Louis (con apoyabrazos), Victoria (sin ellos) y la recién presentada Lou Lou (idéntica a la Louis, pero en versión infantil), diseñadas por el genial Philippe Starck para Kartell. Hechas en un material tan poco vintage y chic como el policarbonato, he de decir que me parecen fantásticas cuando se combinan con piezas más clásicas, como es el caso de las fotos superiores. Y como en la variedad está el gusto, la puedes comprar en su versión transparente o en colores opacos, con dibujos o sin ellos. Son apilables de 6 en 6 y están pensadas para ser usadas tanto en interiores como en terrazas.

3. John Paul Urizar
4. Decomag 
5. flickr ::.kmr2069.::
6. flickr ::.misjjj.::
7., 8. via Kartell webpage

Crisis & CRISIS…

Pues sí, hay crisis y CRISIS. Uno de mis principios básicos es que «Aquello que se puede arreglar con dinero tiene fácil arreglo». Vamos, que los problemas con mayúscula difícilmente los resuelves pagando. En tiempos de crisis económica, quería compartir con vosotros una historia de CRISIS vital, en la que el dinero es ya un cuidado paliativo pero necesario; la que nos deja Maryam en su maravilloso blog My Marrakesh. Maryam está en Ruanda y nos narra la tristísima historia de Vestine. Os dejo aquí una traducción al español -espero no meter mucho la pata-, pero si os animáis con el inglés, AQUÍ la tenéis en su versión original.
Traducción literal del post de Maryam
«Su cabeza es pequeña, sus rasgos delicadamente perfilados, la dentadura muy blanca. Su vestido gris es demasiado grande para su pequeño cuerpo pero sus zapatos color crema están relucientes y se mueve con una cierta elegancia sobre unos tobillos increíblemente delgados.
Su nombre es Vestine. Tiene 42 años y sobrevivió al genocidio de Ruanda.
A Vestine la cogieron una noche y la mantuvieron prisionera con otras personas en un estadio. Cautivos sin comida, al quinto día comenzó a comer hierba, un puñado tras otro. Fue ese día también en el que un soldado la obligó a ir a un sórdido baño y le ordenó quitarse toda la ropa. Sus manos se retuercen en su regazo mientras comenta «Me dijo que quería comprobar si las mujeres Tutsi éramos distintas de las Hutu. Y entonces… entonces me violó».
El día siguiente fue otro soldado distinto. Este intentó meter su pene en su boca de Vestine. Cuando ella protestó, le dió un fuerte golpe en la cabeza. Con sus dedos repiqueteando en la cara, Vestine describe cómo la sangre caía por sus ojos y resbalaba hacia la nariz mientras hacía lo que se le había ordenado.
La historia de Vestine continua, implacable. Cuando se hartaron de ella, ya veis, los soldados la obligaron a ponerse a cuatro patas, se sentaron a horcajadas sobre ella y cabalgaron en su espalda como si fuera un burro, azotándole con un palo en los pies para que fuera más y más rápido.
Cuando al final fue llevada de vuelta a casa, Vestine se encontró los cadáveres de su marido y dos hermanos que habían sido asesinados a machetazos. De día, era violada por el soldado que la mantenía cautiva. De noche, los perros venían a darse un festín con los cuerpos de las personas a quien más quería.
Después de algunas semanas, Vestine fue llevada a la casa del comandante Hutu. Ella se reveló, lo que fue un error fatal. Con voz titubeante mientras mira a su regazo, susurra «El comandante cogió un cuchillo y mutiló mis genitales, cortando… cortando todo lo que vió. Entonces… entonces, me hizo tragarme lo que me había cortado».
Vestine sobrevivió al genocidio, rescatada por un vecino Hutu que la mantuvo escondida. Dos de sus tres hijos también sobrevivieron; el tercero murió por una granada al intentar huir a las montañas.
Sólo 7 años más tarde, Vestine –rota y enferma– descubrió que había sido infectada por el virus del VIH/SIDA
Vestine, y miles como ella, son ahora ayudados por AVEGA, una ONG ruandesa dedicada a sacar adelante a las viudas del genocidio. Sus ingresos son pequeños pero sus corazones grandes.
¿Podrías, serías capaz también de encontrar sitio en tu corazón para ayudar? En una oscura vida diferente, en un oscuro espacio diferente, podrías haber sido tú en lugar de Vestine. Podría haber sido yo en lugar de Vestine.
¿Son 50 dólares mucho?¿o quizá 25 dólares en tiempos malos? Podría alguien ayudarme aceptando donaciones a través de su cuenta Paypal (yo no tengo ninguna y no puedo conseguirla desde Marruecos) Menciones en otros blogs también serían muy valiosas. Dejad un comentario o mandadme un mail a maryam@mtds.com si queréis ayudar. Os prometo –con una certidumbre de desesperada tristeza– que será el dinero mejor invertido que gastéis en todo el mes. Mi semana está llena de horror –No puedo mirar hacia otro lado. Por favor, por favor, no miréis tampoco vosotros.»

Un castillo español en Nueva York. El Gramercy Park Hotel











Efectivamente, es una broma. No se trata de un castillo español en mitad de la ciudad de Nueva York, pero ¿a que lo parece? Fijaros en los grandes cortinajes y los tapizados de terciopelo rojo, verdes y azules, las butacas y mesas, la gran lámpara en la zona del bar, las alfombras, la chimenea… parece una puesta en escena para representar una obra de Lope o Cervantes pero con detalles magníficos para romper tanta sobriedad, como el suelo de damero, el gran candelabro veneciano de la entrada, el ¿Picasso??? que adorna la chimenea o esa chaquetilla de luces en color oro que quita el sentido. Sofisticación y glamour como pocas veces se puede contemplar. Todas las fotos son del Gramercy Park Hotel de Nueva York. Puedes ver más fotos AQUÍ.

Han hablado de VINTAGE&CHIC