Ocho vestidores de estilos distintos con un punto en común: una lámpara de techo con cristales y toques dorados que lo cambia todo.
De una enorme cocina con vistas a la piscina
La llamo cocina por ponerle un nombre, pero estarás de acuerdo conmigo que esto es mucho más que un lugar en el que preparar comidas; es un gran espacio acogedor, atractivo, aglutinador de familias y amigos, una estancia con acceso directo y vistas únicas a la piscina y al jardín privados y decorado de forma funcional, elegante y si me apuras, hasta exquisita. Sin embargo, lo que más me ha sorprendido, sin duda, es esa entrada y escalera paneladas paredes y techo en verde con su barandilla azul. Diseño de autor, y las continuas ventanas o espejos redondos. Sospecho que te va a encantar.





