Una vivienda de nueva construcción, pensada para llenarse de familia, donde una mecedora Stickley antigua le da todo el contraste a la decoración.
Una casa femenina, colorista y acogedora para dos (y una pared de besos)
Sólo te diré una cosa: sofá de color rosa empolvado con patas de metal dorado con cojines animal print. O quizás otra más: lámpara Jielde de 6 brazos pintada en amarillo flúor. Creo que el contraste entre estas dos piezas que comparten espacio ya que dan una idea de lo que ofrece este «pequeño bungalow», en palabras de sus propietarias, y que yo definiría más bien gran casa llena de luz natural con patio privado de morir de envidia. Espera, que ya sé lo que realmente define a esta casa: estudio con sofá de terciopelo verde y paredes de besos.






