Ocho vestidores de estilos distintos con un punto en común: una lámpara de techo con cristales y toques dorados que lo cambia todo.
Hendrik Kerstens

No hay más ciego que el que no quiere ver… ni nada más aburrido que la falta de imaginación
Cosas que no son lo que parecen a simple vista y un uso extraordinario de la luz. Cautivadoras imágenes, a caballo entre la pintura flamenca del s. XVII, e incluso anterior, y el retrato más actual. Hendrik Kerstens, al que una vocación de esas imparables convirtió en fotógrafo profesional a los 39 años, es quien firma las imágenes en las que su hija Paula es absoluta protagonista. Con esa mirada bella e inquisitiva






cuando hormigón más blanco resultan en una combinación muy cálida…