
Los veranos del norte son más bien fresquitos, y éste concretamente está empezando a aburrir con sus cielos plomizos más frecuentes de lo habitual. ¿Sabíais que las temperaturas diurnas más bajas en primavera y verano de toda España en el mapa del tiempo de la tele siempre están en Gijón? Es que no falla. Pues con este tiempo las terrazas no son precisamente las de Ibiza. ¿o quizá ya sí?
Hace unos días, Carmen, seguidora fiel de este blog y
la mejor profe de infantil del mundo mundial, me comentó que estaban montando una terraza en el patio Dórico de la
Universidad Laboral con los muebles originales del edificio.

Camas, mesitas, pupitres, sillas, estanterías y ventanas de los años 50, son ahora el mobiliario de una terraza de inspiración chill out norteña y en un edificio que yo clasifico como «inclasificable», justo entre los epígrafes «alucinante» y «tétrico», y es que he experimentado en mis carnes lo de perderse por sus larguísimos e intrincados pasillos y escaleras vacíos en una tarde-noche de invierno y sé de lo que me hablo.
Así que, ante una recomendación de este porte, allá me fui yo rauda y veloz con la cámara de fotos dispuesta a babear desde el inicio del paseo. Y así fue. Y me hinché a disparar y me tumbé en las camas, y tarareé la música suave, y me tomé una cervecita, y disfruté de las vistas y como esto es el Norte, señores y señoras, ¡el frío acabó echándonos de allí!

P.S.: Para el Sr. Encargado de la Terraza: El que advierte no es traidor. Si al final del verano alguien echa en falta alguna silla ¡yo no he sido!!!
Fotos Vintage & Chic