




Cuando mi amiga
Carolina me habló hace unos días de
Portae, una empresa catalana que se dedica a recuperar viejas puertas para su comercialización, corrí a visitar su web para ver de qué se trataba.
«Puertas antiguas para el diseño moderno» dicen ellos. Una idea fascinante, pensé yo. Por su sencillez. Por su amor por lo antiguo. Y sobre todo porque se juntan en ella varias de mis aficiones: la búsqueda de «tesoros» abandonados, la decoración, la recuperación y el reciclaje (sin contar, claro está con la parte más comercial del tema ;), que me parece fabulosa ). Los afortunados que vivís en Barcelona podéis pasaros por su exposición a ver en vivo y en directo esas joyas de madera.
Me vienen como anillo al dedo para colaros abajo un par de fotos que saqué hace unos días de otra maravillosa puerta antigua en un edificio del centro de Gijón. Espero que os gusten.


