Descubre este piso en Barcelona diseñado por Mengíbar Blanco y publicado en la revista El Mueble, donde los apliques dorados con motivos de espigas de Vintage&Chic aportan elegancia y estilo a la decoración.
Festejando el Día internacional del Sueño
Hoy, por si aún no te has enterado, es el Día Internacional del Sueño, y mira que posiblemente llevas celebrándolo sin saberlo desde del madrugón que te has pegado esta mañana ¿verdad?. A mí esto de los días internacionales de cosas me ha parecido siempre un misterio. ¿Quién decide qué día es para cada cosa?¿Se elige para cada fin en base a alguna conmemoración específica o se van pillando los días que van quedando libres?¿Quién propone?¿Quién otorga?¿Por qué tiene un día el sueño y no lo tiene el marisco, que, seamos serios, puede producir y produce tanto o más placer? ¿eh?

/// 1. Un buen libro. Yo ahora estoy con este que me traje de Biarritz, de ahí el francés.
/// 2. Una vela aromática 100% natural. Muy, muy fan de Olivia Soaps
/// 3. Un baño relajante con unas sales de baño tan increíbles con estas. Las tengo hasta dentro de los armarios en saquitos para perfumar…·
/// 4. ¿Siesta de invierno? No sin una manta amorosa.
/// 5. In love con este conjunto de Oysho.
/// 6. Antifaz. Imposible para mí dormir con luz.
/// 7. Música. No suelo poner música para dormir, pero si lo hiciera escucharía algo como A fine frenzy. .
/// 8. Ah, las sábanas… Vital para estar a gustito. Me ha encantado este juego tan primaveral
/// 9. Un lujo para la piel mientras duermes. No lo he probado aún, pero está en la lista
/// 10. Dormir con la conciencia tranquila no tiene precio. Ni foto, ya puestos
Por cierto, la foto es de mi dormitorio. La acabo de sacar ahora, pero esos espejos creo que se van de ahí a la entrada. Mi casa siempre está en continuo movimiento
Ahora ya más en serio, lo del sueño y el buen dormir me parece fundamental para tener la cabeza bien armada e ir por la vida con una sonrisa. Dormir las noches del tirón es una suerte y un privilegio que normalmente no valoramos hasta que nos toca pasarnos una o muchas noches en vela o durmiendo a trompicones. Todavía sufro pensando en esos 4 años y pico que me pasé como una zombi porque Gael, el pobre, tosía por la noche, toda la noche, día sí día también y no sabíamos la razón, y dimos vueltas y más vueltas, hasta que el culpable resultó ser un edredón de plumón en el que nadie había reparado… Quitárselo y dormir del tirón. Uno de esos momentos que te cambian la vida
Y más allá de que estoy segura de que un yogi, con su paz interior, es capaz de quedarse frito sobre un colchón de clavos, al resto de los mortales unas sábanas suavecitas, un buen colchón y una almohada como dios manda en un dormitorio acogedor y tranquilizador (no se me ocurre otra definición) nos ayudarían sin duda a tener un mejor descanso. Y a sonreir al día siguiente, que de eso se trata.
Así que hoy te he preparado un pack para un sueño feliz. Mi decálogo para dormir como una reina (que no como un bebé).
