Quizá os parezca una obviedad, pero este blog es realmente una bitácora personal. Al menos así me lo parece. No sólo subo en él fotos de espacios y casas que me gustan, vídeos o fotos que me inspiran o me hacen sonreír. De vez en cuando, como hoy, escribo posts
más personales, más míos, donde comparto, a sabiendas que no tienen ningún interés más que para quien escribe, cosas que me pasan o me hacen recordar algún momento de mi vida.
Y así, cuando de tarde en tarde me da por navegar por las pestañas laterales del blog y me dejo sorprender por lo que los días o los meses me van contando, me descubro redescubriendo, reviviendo cosas que me han pasado, comprobando los cambios que han ido sufriendo mis hijos, mi casa, mis propios gustos en un montón de cosas.

Ayer, mi hija Adriana cumplió 5 años y aunque lo celebrará en unos días con sus amigos, por la mañana temprano y antes de ir al primer día de cole, tenía sus 5 velas y un cumpleaños feliz cantado a coro sobre la mesa del desayuno. Sé que volveré a este post en un tiempo y que me hará feliz verlo. Pues sí. Al final va a resultar que mi blog es casi mi diario personal