Una vivienda de nueva construcción, pensada para llenarse de familia, donde una mecedora Stickley antigua le da todo el contraste a la decoración.
200m2 frente al Louvre, Gioconda incluida. ¿Quién da más?
Esta vez el título lo dice casi todo. Podríamos añadir que la interiorista ha jugado a crear bloques de colores uniformes, cocina terracota, salón azul petróleo, dormitorio rosa empolvado, escalera morada, entrada negra… Y donde digo bloques, casi que digo cubos, ya que los colores suben por las paredes, mimetizan muebles y textiles y crean verdaderas cajas de color. La mayoría de las puertas han sido lacadas en negro, pero el suelo en zigzag o chevron se mantiene intacto. Es tan espectacular que realmente cuesta describirlo. Al final tienes tres enlaces donde encontrarás más detalles sobre esta vivienda única.







