La casa se sitúa en una parcela en pendiente. Aprovechando el fuerte desnivel del terreno, se abre al paisaje ofreciendo unas vistas inigualables del casco antiguo de Brno. En la planta sótano, semienterrada, accesible desde el interior de la casa por medio de una escalera de caracol que se encuentra en la cocina o a través de dos entradas desde el exterior, se ubican las salas de instalaciones y mantenimiento, así como una zona de servicios domésticos y una vivienda para el servicio.

El acceso a la casa se realiza por la planta superior. El volumen exento se divide en dos partes, a la derecha el garaje y a la izquierda la vivienda principal. La casa presenta una cara agresiva, no acogedora, parece cerrada en sí misma, si bien un gran hueco en la misma nos presenta un paisaje enmarcado.

Al aproximarnos a la fachada aparece, a la izquierda, la entrada principal de la casa, semioculta tras la pared semicircular de vidrio de la escalera. Los suelos están cubiertos de baldosas cuadradas de suaves colores. Las escaleras exteriores están revestidas de mármol travertino de distintos tipos y colores.

La superficie construida de la casa es de unos 350 metros cuadrados distribuidos en tres niveles. En el nivel superior están la entrada, el amplio vestíbulo y las habitaciones; por un lado, las habitaciones de los niños y de la niñera y por el lado del jardín se encuentran las habitaciones del matrimonio con vestidor y baño incorporado.

A través la escalera en curva del vestíbulo se accede a la planta baja (segundo nivel), también es accesible desde la fachada trasera a través de una gran escalinata en el jardín

En el segundo nivel se sitúa la planta noble: sala de estar, comedor semicircular, estudio con biblioteca,…, todo en un solo espacio fluido. Mies van der Rohe utilizó en esta obra numerosos puntos en común con el Pabellón Alemán de Barcelona, 1929. La estructura está formada por esbeltos pilares de acero cruciformes para sustituir las paredes tradicionales, liberando así la planta.

El espacio fluye entre ligeros paneles de ónice de color amarillo-miel, madera de ébano de Macasar y grandes cristaleras, que ocupan toda la altura de la planta, que comunican el interior con los alrededores de la vivienda interactuando con el paisaje. Los reflejos en las columnas de acero cromado, en el muro de ónice, así como el vidrio de los grandes ventanales capturan las imágenes y los colores de la naturaleza exterior contrastando con los colores neutros del interior.

La idea de una relación visual entre el espacio interior y exterior sigue persiguiendo a Mies en este proyecto. La zona principal de la vivienda es una estancia multifuncional que se abre al paisaje a través de unas cristaleras panorámicas otorgándole además el carácter de terraza, como si el majestuoso sauce llorón del jardín creciera dentro del comedor semicircular.

Como en otros proyectos, Mies, a petición de los propietarios, diseñó el mobiliario de la vivienda, si bien recibió la ayuda de su antigua colaboradora Lilly Reich. Destacan la mesa circular del comedor en madera de ébano y pie de cruciforme de acero, los muebles y armarios empotrados de los dormitorios,…, muebles básicos cuyas formas y líneas depuradas nacen de la funcionalidad. Casi todos los muebles se colocan sobre alfombras de colores crudos (blancas o grisáceas) que además definen los límites de los usos de las estancias. Muchos de los muebles fueron realizados por la compañía Berliner Metall-Gewerbe Josef Müller.

Para terminar os quiero mostrar uno de sus más aclamados diseños,
la MR20 de 1927, también fabricada originalmente por la Berliner Metall-Gewerbe y hoy día editada por Thonet y
Knoll International. En otras imágenes hemos visto otras sillas muy utilizadas por Mies a partir de este momento, como la
silla Brno hecha con tubos curvos de acero cromado. Destaca también el uso de la lámpara
PH-glass Pendant de la firma Luis Poulsen y diseñada por Poul Henningsen.